“El banquero central del 2012”

En días pasados el Banco de México, publicó una nota en su página de internet[1] en la cual destaca que la revista especializada “The Banker” designó a Agustín Carstens, Gobernador del Banco de México como el mejor banquero central para el año 2012[2]. Esta designación le fue otorgada al comparársele tanto con sus colegas a nivel regional,  como en todo el mundo. La nota fue retomada  también por el periódico el universal el día martes 10 de enero.[3]

La revista The Banker reconoce el desempeño del Gobernador del Banco de México durante el año 2011, el cual afirma, se ve reflejado por el mantenimiento de la inflación dentro del intervalo establecido como meta, es decir, tres puntos porcentuales más menos un margen de uno por ciento.  3±1%.  Además del crecimiento de la economía en 4 puntos porcentuales al finalizar el año, no obstante las turbulencias ocasionadas por los efectos de la crisis económica mundial reciente.

En materia de regulación bancaria, la revista refiere las palabras de Agustín Carstens quien señala el significativo avance del Banco de México para adoptar los acuerdos de Basilea III, ya que a decir del Gobernador del banco central,  se empezó a trabajar sobre el tema después de la crisis económica de 1995. Al respecto, el jueves 13 de enero el presidente  de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Guillermo Babatz Torres afirmó  que gracias a la solvencia  del sistema bancario, México será el primer país en el mundo en adoptar de manera integral las nuevas reglas de Basilea III.

Una de las razones más relevantes de la elección de Agustín Carstens como el banquero del año 2012, se justifica a decir por la revista, debido a su desempeño para la contención de la inflación y simultáneamente por el significativo crecimiento alcanzado por nuestro país (4%). Sin embargo, en este aspecto me gustaría hacer un alto en el camino,  pues encuentro dos argumentos que desde mi punto de vista no son coincidentes.

Es conocido por muchos que el Banco de México y una buena parte de los economistas particularmente los llamados neoclásicos y neokeynesianos consideran que existe una relación causal negativa entre la inflación y el crecimiento económico, en esa medida el banco central debe reducir la inflación para elevar el nivel de crecimiento, este argumento ha sido extendido por décadas  y la evidencia empírica de éste se muestra en el gráfico de abajo.

No obstante que en los gráficos se logra apreciar cierta relación o correlación negativa entre las variables, suele olvidarse que correlación NO es causalidad,  de manera que con estos gráficos lo único que se puede decir es que ambas variables corren en sentido contrario, pero de ninguna forma podemos afirmar que bajando la inflación obtendremos niveles de crecimiento mayores.

Sin embargo lo que sí se puede afirmar es que el Banco de México adoptó el esquema de objetivos para la inflación de manera explícita a partir del año 2001, de manera que el control de la inflación se llevaría a cabo a partir del instrumento de política monetaria: la tasa de interés nominal de corto plazo (actualmente tasa de fondeo bancario a un día). Además que el principal objetivo del Banco de México es la estabilidad de precios a partir de las modificaciones a la  constitución mexicana en el año 1993.

Esta forma de conducir la política monetaria estuvo fundamentada por la regla de Taylor,  tal como se explica en los informes anuales del Banco de México. Desde este punto de vista las expectativas inflacionarias negativas provocarían que la autoridad monetaria incrementara la tasa de interés, elevara el precio del dinero y por tanto restringiera la actividad económica, es decir contrajera la demanda agregada. En otras palabras la contención de los precios es realizada a partir del enfriamiento de la economía.

Desde esta perspectiva se percibe una relación causal inversa a la propuesta por los gráficos, pues el incremento de la inflación generaría el incremento de la tasa de interés y la caída del producto, esto en el largo plazo podría originar una disminución en la capacidad de crecimiento de la economía. Por tanto, parecería cuestionable que efectivamente la estabilidad de precios promueva el crecimiento económico de nuestro país per se.

Desde luego que la designación de Agustín Carstens como el mejor banquero del mundo y regionalmente tiene una connotación importante, pues denota la tendencia de las políticas económicas y particularmente monetarias que se privilegian. En esta medida, se ve muy apreciado un banquero central que ha contenido la inflación a raja tabla, no obstante los efectos  sobre la economía real.

By  AIDA


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2 comments

  1. Excelente análisis y comentarios Aida. Sería bueno establecer links sobre algunos conceptos que remitan al lector a una definición detallada de estos. Esto con el fin de que aquellos que no estan del todo familiarizados con el tema puedan tener una mejor comprensión de lo que se esta diciendo.

    1. Excelente idea Jorge!! Lo tomaremos en cuenta para próximas entregas!!

      Que tal te parecieron los escritos?? Estas de acuerdo con los puntos de vista, en contra… coméntanos.

      Te agradecemos tus sugerencias… no dejen de visitarnos..

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