Lecciones para Grecia desde México: 30 años después, todavía están abiertas las heridas de la crisis de deuda.

El ajuste de los países de América Latina –en los años 80- es visto como un ejemplo exitoso para una economía con problemas de deuda y de corrección del déficit fiscal. Sin embargo, las consecuencias económicas del ajuste derivaron en un crecimiento mediocre y en efectos adversos sobre la estructura productiva, mayor pobreza y desigualdad.

Para hacer frente al pago del servicio de la deuda, la economía mexicana encontró la solución en aumentar el superávit de comercio. Por un lado, el petróleo resultó ser una extraordinaria fuente de recursos que permitieron disminuir el déficit de cuenta corriente (Ros & Moreno-Brid, 2009). La producción de barriles diarios pasó de 1.94 millones en 1980 a 2.67 millones en 1983 junto a altos precios del petróleo después de 1979 (31.3 dólares por barril en 1980 a 28 dólares en 1982) (Tello, 2007). Por un lado, el ajuste pudo ser enfrentado exitosamente gracias al petróleo, bien exportable cuya venta disminuyó el déficit y con esos recursos se pudo hacer frente al pago del servicio de la deuda. El otro aspecto para corregir el déficit de cuenta corriente se relaciona con el ajuste interno de la economía. En este caso, la disminución del gasto interno (especialmente la disminución de la inversión pública) provocó una menor demanda de bienes importados (Ros & Moreno-Brid, 2009)).

Gráfica 1

Por el lado del ajuste fiscal, la única forma de lograr un superávit o una corrección del mismo fue a través de la restricción del gasto. Sin embargo, esto tendió  a ser más complicado por la caída en la recaudación tributaria derivada del mismo ajuste (en 1980 la recaudación tributaria era de 11% del PIB, para 1985 la recaudación fue de 7.7%). Con la caída del ingreso, la recaudación tributaria tiende a desacelerarse (sigue la tendencia del ingreso). Ros y Moreno (2009) señalan que la disminución de la inversión pública más los abundantes ingresos de divisas del gobierno permitieron el pago de intereses de la deuda pública externa. Esto derivo en que “las devaluaciones tuvieran,…, una influencia favorable en el ingreso fiscal neto” (Ibíd. 203)

 

Gráfica 2

Por tanto, fueron dos las bases que permitieron ajustar los desequilibrios de deuda externa e interna y de déficit fiscal: la venta del petróleo, sumada el aumento del precio de este; y el ajuste interno, especialmente en la disminución de la inversión pública. De ahí que el proceso “exitoso” de ajuste haya tenido distintas consecuencias, específicamente en el crecimiento económico, la mayor desigualdad y el crecimiento de la pobreza, sin olvidar el incremento de la inflación de la década de los 80.

 

Lo anterior se hizo a un costo social muy alto. En la siguiente gráfica se observa la evolución de los componentes del PBI por trabajador: consumo, inversión, gasto público y exportaciones netas. Todos los componentes del PBI disminuyeron durante la década de 1980 y tuvieron una leve recuperación durante los años 1990 y 2000, sin embargo nunca se vuelve a alcanzar el pico de 1982. De la gráfica es interesante detenerse en la evolución de la demanda del sector público, que presenta la tendencia negativa más acentuada. Por tanto, por simple contabilidad nacional podemos obtener 2 importantes conclusiones: primero, no hubo como indica la teoría neoclásica un crowding out positivo entre el gasto público y el privado, es decir el sector privado no compensó la caída en el gasto del gobierno. Segundo, el ajuste del sector público comienza en los años 1980 pero se extiende hasta la actualidad.

 

Gráfica 3

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la PWT. Ref: pbi: Producto bruto interno (izq.); pbig: gasto público (izq.); pbic: consumo privado (izq.); pbii: inversión (izq.); BC: balanza comercial (der.).

 

El ajuste del sector público fue realizado con la intención de generar un superávit público para poder hacer frente a los pagos de la deuda externa. Pero lo cambios no se quedaron ahí, de hecho hubo un vuelco de 180 grados en la política económica en México en línea con el dictum epitomizado por Williamson y conocido como la receta del Consenso de Washington. Esta formula para alcanzar el crecimiento puede resumirse en 3 condiciones para generar crecimiento: apertura comercial, liberalización financiera y disminución de la presencia del Estado en el mercado. Dadas esas condiciones las fuerzas invisibles del mercado se encargarían de llevar a la economía al pleno empleo de sus factores, tanto el trabajo como el capital. Si bien el viejo y nunca bien ponderado teorema del second best era ya bien conocido por los economistas y otros legos, muchos cayeron encantados por los cantos de sirena de la retorica ortodoxa.

Como ya vimos la salida del Estado de la economía en términos de su participación en el total de la economía no planteo una solución sino que fue una causa más de la caída. En relación a la apertura comercial, si bien México incrementó mucho sus exportaciones, al tener en cuenta las importaciones el efecto neto sobre el PBI es nimio, en la gráfica podemos observar que el saldo positivo de la balanza de pago sólo se genera en las crisis (1983 y 1994-95) cuando bajan las importaciones, luego con el crecimiento y la continua apreciación real del peso se genera un déficit a pesar de la apertura comercial producida en los últimos 25 años. Finalmente, la liberalización financiera generó un crecimiento del sector especulador pero sin un correlato en el incremento del crédito al sector privado productivo ya que el mismo era de 33% del PBI promedio de 1992-1994 a 23% promedio de 2008-2010.

En perspectiva, si se trata de aplicar la misma receta -que aplicó México- a la economía griega (ajuste fiscal y baja en los salarios reales) sólo se puede esperar que se incremente la inestabilidad macroeconómica de Grecia en el corto plazo y si se mantiene el ajuste en el largo plazo las condiciones que quiere imponer el Consenso de Bruselas (o Berlin) generarán un amargo y largo estancamiento.

Referencias

Ros, J., & Moreno-Brid, J. C. (2009). Desarrollo y crecimiento en la economía mexicana: una perspectiva histórica. México: Fondo de Cultura Económica.

Tello, C. (2007). Estado y Desarrollo: México 1920-2006. México: UNAM, Facultad de Economía.

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