Entre la convertibilidad y la banca de desarrollo: hacia un punto medio para el BCRA

En Argentina el poder legislativo cambió la organización, los objetivos y las funciones del Banco Central de la República Argentina (BCRA). El debate fue pequeño debido a la celeridad del gobierno de Cristina Fernández por imponer una agenda política.

De la reforma surgen muchas preguntas interesantes e importantes.  La primera que quiero plantear es: ¿Fue correcto cambiar los objetivos del BCRA? Sí, era necesario hacerlo, ya que antes tenía sólo un objetivo: controlar la inflación. Y si bien es un objetivo importante -sin lugar a dudas- no es ni el más importante ni el único que debe tener un Banco Central. Los nuevos objetivos del BCRA son: “ El banco tiene por finalidad promover, en la medida de sus facultades y en el marco de las políticas establecidas por el gobierno nacional, la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social.” Son loables, pero debemos ver en la práctica cómo se logra la consecución de los mismos, es decir cómo se administran los instrumentos a disposición del banco central para lograr alcanzar sus objetivos.

Al tener múltiples objetivos se vuelve complejo cuestionar la actuación del o la  presidente del Banco Central. Por ejemplo, cómo se determina si el banco central está coadyuvando al desarrollo económico con equidad social de un país, qué instrumento está a disposición del banco central para propiciar el alcance de un bienestar mayor relacionado a educación, salud, servicios públicos, etc. Por eso me inclinó más a pensar en un banco central con dos objetivos medibles: primero, pleno empleo; y segundo, una tasa de inflación sujeta a la consecución del primer objetivo. De está forma se puede juzgar en forma certera y justa la actuación de las funcionarias públicas.

La segunda pregunta es si el proyecto aprobado es la mejor reforma posible: eso no lo sabemos ni lo sabremos nunca ya que no existe un banco central para cada país y para cada momento de una economía. Tenemos las instituciones que tenemos por cuestiones históricas y no por azar. Por ejemplo, teníamos hasta 2001 un BCRA  preocupado exclusivamente de la inflación debido a que en 1989 y 1991 tuvimos un proceso hiperinflacionario. No juguemos con la historia, porque eso nunca termina bien. Además recordemos, no sólo un banquero central à la Blinder-Bernanke, es decir, un técnico conservador, para comprender que los deseos populares no siempre son la mejor opción o dicho de otra forma en las democracias indirectas elegimos quien gobierna no quien tiene la razón[1].

Otra pregunta interesante es ¿cuáles son los cambios más radicales a la Carta Orgánica del BCRA? Son dos. Primero, transformar al BCRA en una institución que puede otorgar financiamiento a inversiones productivas. Segundo, incrementar el monto de base monetaria (BM) que el BCRA puede prestarle al Ejecutivo Nacional. Antes de continuar es bueno aclarar que no estoy de acuerdo con la visión que un incremento de la BM sea inflacionario á la Friedman-teoría cuantitativa, la inflación depende de cuestiones distributivas y estructurales. Independientemente de lo anterior es bueno recalcar que el proyecto de ley que enviaron los ministros Lorenzino y Abal Medina es por decir lo menos un collage de imperfecciones e información falsa. Por eso, uno duda de las buenas intenciones que deben imperar en una ley[2]. Por ejemplo, se dice que los bancos centrales en el mundo cambiaron durante la última crisis financiera, pero ninguno lo hizo para dar préstamos directos al sector privado industrial o productivo, sino para salvar al sistema financiero internacional que dio origen a la crisis, por tanto esas reformas no son fuente de ejemplos para instituciones que busquen alcanzar el pleno empleo. Asimismo, la intención de convertir al banco central en un banco ordinario es tratar de inventar el hilo negro cuando no existe tal necesidad. A nivel mundial lo que existe son bancos centrales por un lado y banca de desarrollo por otro. Son instituciones autónomas pero trabajan con un mismo objetivo.

Recordemos que en economías monetarias, como la Argentina, el dinero no lo crea solamente el banco central sino también los bancos comerciales ¿cómo? Simple, supongamos que una empresa pide un préstamo a un banco comercial, éste se lo otorga, luego la empresa empieza a gastar, el banco tiene que depositar en el BCRA reservas y darle BM a su cliente, le pide al BCRA un préstamo y así se crea dinero, nótese que si el BCRA no le da el préstamo pone en riesgo al sistema financiero nacional, por eso el BCRA debe conceder el préstamo.

Por lo anterior, lo que se tendría que haber hecho es crear un banco de desarrollo, el cual tenga como una de sus fuentes de financiamiento parte de las reservas internacionales del BCRA, de esta forma en vez de invertir en bonos del tesoro estadounidense se estaría realizando inversión productiva. ¿Por qué no se creo un banco de desarrollo? Porque ello hubiera implicado la organización de una nueva institución, lo cual lleva tiempo y pareciera que el gobierno tiene urgencia para empezar a gastar. Además, un banco de desarrollo podría quebrar, en cambio el banco central no. Otro aspecto negativo de la ley, que es algo curioso, es el incentivo a crear BM a través de préstamos “productivos” al sector privado para que crezca el monto de los créditos que le puede dar el BCRA al gobierno, lo negativo es que se pueden financiar proyectos que no sean sustentables con la intención subrepticia de financiar gasto corriente del gobierno.

Además, supongamos que el BCRA le niega a una empresa un préstamo, cualquiera diría que es injusto, como el objetivo es el empleo, se podría esgrimir que todas las empresas tienen el derecho a recurrir al banco central para crear empleos, sino sería discriminatorio, algunos empleos valdrían más que otros, por tanto se deberían atender todos los pedidos por préstamos productivos hasta alcanzar el pleno empleo. Suena bien, pero lo anterior crearía inestabilidad financiera en la economía ya que algunos proyectos serían buenos y otros malos, lo que pondría en conflicto dos objetivo: empleo y estabilidad financiera. Por tanto, hubiera sido positivo si en vez de habilitar al BCRA a dar préstamos al sector privado se hubiera desarrollado una banca de desarrollo.

En conclusión, la reforma a la carta orgánica del BCRA: establece un banco central cuyos objetivos múltiples diluye la responsabilidad que tiene la institución respecto al pleno empleo y la inflación y además  trastrueca la naturaleza ordenadora del banco central al transformarlo en un banco comercial. Finalmente, resultaría provechoso si en este ámbito o partir del mismo se debate si esta reforma pueda a disminuir la tasa de desempleo en Argentina del 6.5% a 2%.


[1] En 1999, hubo una elección presidencial cuyos principales protagonistas fueron Duhalde y De la Rúa. En ese mismo año también hubo una fuerte devaluación del real. Lo último llevó al candidato del Justicialismo a proponer un cambio en la convertibilidad, de hecho en los días previos a la elección se alcanzó a proponer que se dirimían dos posturas: continuar con la convertibilidad (DLR) o devaluar el peso (D). ¿Qué pasó? La gente eligió seguir con el 1 a 1 por las cuestiones que sean y terminamos en la crisis cambiaria, económica y social de 2001-02: la gente se equivoca.

[2] Un aspecto muy gracioso acerca del proyecto de ley es pretender convencer que antes de 1992 el Banco Central era una institución ejemplar!! Si hay instituciones que fallaron continuamente en Argentina son aquellas relacionadas con la política monetaria, de las cuales el BCRA es por antonomasia la más importante. Al peso le han sacado no tres, ni seis, sino 13 ceros.

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3 comments

  1. Efectivamente se ha tendido a pensar que con un objetivo único como la inflación, es más fácil cuantificar el desempeño del BC, sin embargo aunque parezca difícil de creer, también existe una amplia discusión en torno a que medida utilizar en el esquema de objetivos para la inflación. Algunos economistas han propuesto el nivel general de precios otros más la inflación (crecimiento de los precios),si no me falla la memoria Svensson tiene artículos sobre esta discusión.

    Adicional a esto, el INPC para su construcción toma una canasta de bienes fija, no obstante los cambios en el patrón de consumo de los mexicanos en los últimos años, esto solo recientemente fue actualizado por BANXICO. Lo que quiero decir es que aún la medida de inflación presenta un amplio debate.

  2. Considero que en un momento determinado cualquier BC se encontrará en la disyuntiva de elegir qué objetivo es prioritario, una inflación baja o un crecimiento mayor con una tasa de inflación moderada. Considero también que el pleno empleo como definición teórica y práctica es un objetivo muy difícil de medir y alcanzar, ya que este implica muchas variables (la tasa de ocupación de la mano de obra, el uso de la capacidad instalada de las empresas e industrias, etc.), el crecimiento económico basado en el impulso de ramas e industrias especificas implica una visión del problema muy simple y, si quieren verlo así discriminatoria, pero es un objetivo más claro de alcanzar, y si se eligen aquellas de carácter estratégico que impliquen eslabonamientos internos hacia tras y hacia delante el conjunto de la economía se vería beneficiado. Por último me gustaría comentar que si los juegos con la historia nunca termina bien, es porque la economía hace muchas décadas que no funciona bien. SALUDOS!!!!

    1. Estimado Erik. Coincido contigo en la parte de la complejidad de alcanzar distintos objetivos. Por esto, hemos querido traer a discusión el papel de Banco Central (BC) dentro de la economía para alcanzar distintos objetivos: inflación, empleo, crecimiento, regulación del sistema financiero, etc. Este tema es muy importante porque -desde mi punto de vista- se le da demasiado crédito al BC. Nos preguntamos, ¿y el resto de los instrumentos de política económica? La tendencia ha sido darle un gran poder al BC y mantener a la política monetaria como el instrumento más eficiente de todos.
      Por este motivo, queremos plantear la discusión sobre si el BC tiene el poder de alcanzar todos los objetivos que se plantean (véase el caso de Argentina).
      Saludos y esperamos continúes participando.

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