¿Porqué Peña Nieto no baja en las encuestas?

El pasado domingo 6 de mayo, presenciamos el primero de dos debates que marca la Ley Electoral entre los cuatro candidatos a la Presidencia de la República. Pocas propuestas, ataques mutuos, errores de producción, un formato que impedía un debate integral y una edecán que fue la gran protagonista, fueron los matices de este primer encuentro.

Para muchos, el ganador del debate presidencial fue Gabriel Quadri De la Torre, candidato de Nueva Alianza, quien aprovechando la poca presión que había sobre él, realizó propuestas y criticó los ataques.

Quadri sabe de antemano que no ganará, pero su objetivo no es precisamente éste. Mantener el registro del PANAL y quitar cierta presión sobre Enrique Peña Nieto parecen ser las tareas que Gabriel Quadri busca concretar.

Muchos esperaban que en el debate se exhibiera la poca capacidad de Enrique Peña Nieto para la confrontación de ideas. Sin el uso del teleprompter y expuesto al ataque directo de un viejo lobo de mar como AMLO y una Josefina preparada para acosarlo, muchos apostaron a que este debate representaría el primer paso para la caída estrepitosa de Peña Nieto en las encuestas.

Pero a sabiendas de ser el blanco de los ataques de los candidatos del PRD y el PAN, Peña Nieto y su “cuarto de guerra”, estructuraron una estrategia poco esperada, contestar cada uno de los cuestionamientos de los que fuera objeto. Si bien, se pudo observar a Peña un tanto nervioso, a veces enredado en la respuesta y contestando de forma muy limitada, muchos nos imaginábamos que le iba a ir peor, que AMLO no tendría piedad, que lo acosaría hasta hacerlo desesperar, que Josefina nos sorprendería con cuestionamientos directos y fuertes, que harían tambalear al oriundo de Atlacomulco, y que éste al sentirse acorralado no tendría otro camino más que el mostrar su debilidad ante la falta de control sobre el escenario.

Pero ni AMLO dirigió con firmeza ni claridad sus ataques, ni Josefina se observó decidida a ir por Peña Nieto, al contrario, una vez que éste expuso sus ausencias a las votaciones en la Cámara de Diputados, cuando fungió como coordinadora de la fracción del PAN, Josefina no supo qué hacer, se perdió y dejó la atención para la disputa entre Peña y AMLO.

Del debate Peña Nieto salió bien librado, mejor de lo que él mismo podía haber imaginado. De acuerdo al seguimiento diario que realiza la encuestadora GEA-ISA para Milenio, un día después del debate (07 de mayo) Peña Nieto registraba un preferencia del 46.9%, mientras que Josefina se ubicaba en el 26.2% y AMLO con un 23.7%, Gabriel Quadri ganaba dos puntos después del debate, al tener el 3.2% de la intención del voto.

Pero ¿qué es lo que hace que Peña Nieto siga liderando la contienda por cerca de 20 puntos de diferencia?.

Enrique Peña Nieto es un político formado en la llamada “vieja guardia” del PRI, impulsado por Arturo Montiel, quien desde los inicios de la carrera política de Peña, lo apadrinó y protegió, hasta ubicarlo como su sucesor en la gubernatura del Estado de México. Con las aspiraciones presidenciales fallidas de Montiel, debido al “extraño” enriquecimiento del ex gobernador mexiquense, Peña Nieto supo posicionar su imagen como la esperanza para el “nuevo PRI”.

Desde el inicio de su gobierno en el Edomex, Peña estructuró las alianzas necesarias para competir por la Presidencia de la República, diseñó estrategias de posicionamiento en los medios de comunicación, generó una red de apoyo en todo el país por medio del cobro de favores a los gobernadores priístas, a cuyas campañas electorales mandó a un grupo de operadores de la denominada “Fuerza Mexiquense”, que después se hizo llamar Expresión Política Nacional A.C. (EPN).

Ya como candidato, el equipo de Peña Nieto ha estructurado una campaña dirigida al corazón más que a la mente, sus spots no presentan propuestas claras, pero dan la imagen de un político cercano a la gente, alguien que busca el México exitoso y sobre todo alguien que se compromete y sabe cumplir.

Peña no se mete en temas espinosos, ¿para qué? Sigue liderando las encuestas, su equipo busca el control total de la situación, para que el candidato no se tenga que salir del libreto. Peña no da declaraciones improvisadas, como tampoco permite los cuestionamientos directos, para eso tiene a David López controlando el acceso de los medios.

Un gran acierto de su campaña es el regionalizar sus spots, mostrando mensajes e imágenes diferentes, de acuerdo al estado del que haga mención, esto genera cierto arraigo en la gente. La campaña negativa no ha logrado bajarle puntos a Peña Nieto, porque la percepción que existe es que si firmó 608 compromisos y de éstos no cumplió 3 o 4, el porcentaje de eficiencia es muy grande, aunque debemos subrayar que esto más que virtud es obligación.

El equipo de Peña, encabezado por Luis Videgaray, Jorge Carlos Ramírez Marín y Felipe Solís Acero, saben y conocen bien el juego, si van a la cabeza, sería demasiado arriesgado exponer a su candidato, por ello Peña no asistirá a ningún debate que no lo obligue la Ley, entre menos se hable es mejor para él.

Pero esto no quiere decir que Peña Nieto sea invencible, por el contrario, bien se sabe que carece de muchas condiciones que lo hacen muy vulnerable, pero tal parece que los otros candidatos no han encontrado la manera de exponerlo. Temas como la muerte de la niña Paulette, los feminicidios en el Edomex, la brecha de desigualdad creciente en este estado y los excesos en gastos de publicidad, aunado al enriquecimiento inexplicable de funcionarios públicos cercanos a Peña Nieto, no han sido expuestos de manera contundente.

Entramos a la recta final de la contienda, en donde las campañas apretaran el paso, pero para estas alturas las proyecciones de la oposición se situaban muy de cerca del puntero, la realidad nos muestra que Peña Nieto no ha perdido ni el peinado, sigue consolidado con una amplia ventaja sobre sus adversarios. Es tiempo de un cambio de estrategia, sobre todo en el cuartel de AMLO, quien podría penetrar de mejor manera en el electorado indeciso, con una actitud más combativa, dejando a un lado el tono amoroso y consolidándose como la alternativa viable a Peña Nieto. Si seguimos por el rumbo que hasta ahora vamos, el PRI tendrá una victoria holgada y sin mucha controversia.

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One comment

  1. Sin duda alguna.. estoy de acuerdo, los adversarios de EPN se mostraron débiles, el descenso esperado de Enrique Peña no sucedió… efectivamente es hora de que se cambie de estrategia en el equipo de campaña de AMLO principalmente, quien hasta ahora ha sido blando…

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