Economía del desarrollo

Que alguien me explique esto

¿Malos gobiernos = malas políticas?

De ahora en más voy a clasificar a la gente entre aquellos que pueden explicar la racionalidad de la evolución de la inversión pública bruta (IPB) durante le gobierno de Calderón y el resto de los mortales. Si no creen en la dificultad de la empresa vean la gráfica que acompaña el post.

La pregunta que inicia el post no es gratuita. En la gráfica se observa que durante los últimos dos trimestres de 2008 la IPB crece a tasas por encima del 20% anual, lo que morigeró la caída en la inversión total. Sin embargo, en vez de continuar con la política anticíclica a medida que la crisis va haciendo mella sobre la inversión privada el gobierno de Calderón decide disminuir el ritmo de crecimiento de la inversión pública hasta llevarla a la retracción durante el cuarto trimestre de 2009. Haciendo que el desastre económico se agudizará aún más.

Por otra parte el gráfico 1 muestra lo que puede ser una curiosidad, la pesadilla de Nordhaus (ver aquí y aquí) o que el PAN no estaba muy comprometido con ganar las elecciones. Lo que se espera es que cerca de las elecciones un gobierno incremente el gasto para disminuir el desempleo y que la gente esté contenta con el político en el poder y lo reelija si es el caso o vote por el partido que ostenta el poder. Sin embargo, la gráfica muestra que en los dos años previos al trimestre en el que se efectuaron las elecciones la inversión pública  presenta un patrón errante sin ninguna tendencia marcada.

Ahí está el desafió: debemos explicar las razones detrás de la evolución en la IPB o resignarnos a decir que es otra faceta gris, pálida, vetusta de un gobierno gris, pálido y vetusto y sangriento como el de Calderón.

Nuevas malas, ¿qué tan malas?

Los indicadores económicos mundiales (medidos en las principales economía del mundo y en otras economía emergentes) reflejan una problemática de la cual no habíamos salido. El comportamiento del producto de países de la zona euro muestran que la recesión es un hecho (lo era desde hace unos meses). A esto se suma la menor dinámica de economías emergentes (China, Brasil, India). El problema -como lo han señalado muchos economistas- se presenta en términos políticos y tiene que ver con el uso de la política económica en las principales economías del mundo.

El caso de Estados Unidos, en donde la política monetaria prácticamente ha utilizado todos sus recursos, es un claro ejemplo del papel que debe desempeñar la política fiscal. (más…)

De “nuevo” no tiene nada: la continuación de un proyecto.

Dentro del debate suscitado la noche de ayer, el candidato por el PRI-PVEM, Enrique Peña Nieto (EPN) fue, junto a Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el centro de la discusión. Mientras que Josefina Vázquez Mota (JVM) y Gabriel Quadri (GQ) jugaros sus respectivos roles (puede verse aquí y acá). Sin duda, la mayoría de quienes vimos – al menos desde mi perspectiva- el debate quedamos desencantados por el formato rígido (comparece con el que se llevó a cabo en Francia hace unos días). La dificultad de analizar las “propuestas” se incrementa porque estas son muy limitadas: el tiempo, la estrategia y la amplitud de los temas, entre otros factores, como el desconocimiento de los mismos. A pesar de esta limitante, me concentraré en tratar de destacar cuáles son o hacia donde van las propuestas de EPN. El debate se desarrolló con base en cuatro temas: economía y empleo; seguridad pública y justicia; desarrollo social y desarrollo sustentable. El primero en empezar fue EPN, señalando que su propuesta es de cambio. ¿Qué propuso?

El discurso de EPN comenzó señalando lo que muchos conocemos (como se lo hizo ver AMLO) la situación complicada que vive el país. Sin embargo, su crítica se sustentó exclusivamente sobre los últimos años (de gobiernos panistas) con resultados pésimos en materia de generación de empleos, violencia e inseguridad. Para responder a qué es lo que lo hace “diferente” propuso: (más…)

¿Y el cambio verdadero?

El discurso de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) parece haberse moderado en extremo. En la conferencia de prensa del 14 de abril del 2012, el actual candidato a la presidencia de la República planteó 5 puntos  para reactivar al sector industrial. El discurso comienza haciendo un resumen de cómo ocurrió el cambio económico en los años 1980: apertura comercial, respeto a la estabilidad macroeconómica y cómo esto llevo a un “abandono por completo de las actividades productivas”, así lo refiere AMLO.

En lo que sigue, AMLO destaca algunas cifras –mismas que pueden ver en el documento original. Y concluye que su propuesta es que “podamos juntos: sector público, sector privado, sector social reactivar nuestra economía, crecer al 6 por ciento anual y generar un millón 200 mil empleos por año, 7.2 millones de nuevos puestos de trabajo durante el sexenio”. Para esto, AMLO señala que:

“… vamos a lograr este crecimiento respetando las directrices del Banco de México, vamos a respetar la política macroeconómica, vamos a lograr el crecimiento sin aumentar impuestos, sin endeudar al país, sin déficit fiscal, vamos a lograr este crecimiento como lo hemos planteado de 3 maneras: con un plan de austeridad republicana para ahorrar fondos combatiendo la corrupción y terminando con los privilegios fiscales” (sic)

La forma en que esto se llevará a cabo, de forma conjunta lo resume en los 5 puntos. Sin embargo, al principio del discurso, AMLO critica la política macroeconómica, específicamente lo referente a la estabilidad macroeconómica Por tanto, como se observa en la cita anterior, AMLO plantea respetar la estabilidad macroeconómica –respetando las directrices del Banco de México (BM), y no aumentando el déficit fiscal. Esto plantea que el BM debe mantener su objetivo de inflación, por que según la ley sólo tiene como objetivo prioritario la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda (ART. 2o. Ley del Banco de México).

El otro punto que señala AMLO es mantener el equilibrio fiscal, en concordancia con la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidades Hacendaria. Dicha ley  actúa de manera pro cíclica, pues el gasto debe igualarse al nivel de ingresos. Entonces la política fiscal por el lado del gasto (G), queda restringida al nivel de captación tributaria T, por tanto G=T. En todo caso, suponemos que el ahorro derivado del plan de austeridad republicano daría recursos adicionales para incrementar dicho gasto, lo dudamos.

Cabe mencionar dos cuestiones adicionales: la primera tiene que ver con la crítica que AMLO hace a la política de estabilidad macroeconómica. Por un lado señala que ésta ha sido negativa por buscar sólo la estabilidad y abandonar “por completo el fomento de las actividades productivas”. La segunda, AMLO señala -más adelante – que se respetará la política macroeconómica. Arriba hemos señalado lo que esto implica: política monetaria enfocada a conseguir la estabilidad de precios y disciplina fiscal. El resto de los puntos, supone AMLO, son suficientes para lograr el crecimiento de la industria.

Si bien, consideramos importantes los 5 puntos, consideramos que el papel de la política fiscal (específicamente aumento del gasto y del déficit) y el papel de la política monetaria (manejo de la tasa de interés) deben ser expansivas, es decir, deben contribuir de manera directa a buscar las condiciones que permitan a las industrias aumentar su producción, el empleo y el desarrollo de tecnologías que les permitan enfrentar la competencia internacional. Sin embargo, la política de estabilidad macroeconómica es la que ha llevado al deterioro de la economía, punto que AMLO señala en los primeros párrafos de su texto. Lo que propone AMLO es un oxímoron, no se puede mantener las mismas políticas y esperar que estas produzcan un efecto distinto.

No se entiende el deterioro de la economía nacional sin incorporar la política de “estabilidad” macroeconómica. Por esto, consideramos que lo señalado por AMLO apunta a más de lo mismo, y deja ver lo moderado que está siendo su discurso.

Santiago Capraro y David Maldonado.

Lecciones para resolver la crisis griega: Corea del Sur durante crisis de 1997

English: South Korea GDP (PPP) evolution from ...

Image via Wikipedia

Corea del Sur disfrutó de un rápido crecimiento de su PIB entre 1993-1997; en promedio el crecimiento de éste indicador era de 2.7% anual. Adicionalmente, los coreanos habían incrementado su ingreso anual de USD$80 en 1960 hasta cantidades superiores a USD$10,000 para mediados de los 90`s; Corea era poseedora de corporaciones transnacionales de gran renombre (Hyundai, LG, Daewo, Samsung) y soportaba una serie de conglomerados industriales (Chaebols) que eran pilar en la política industrial de la nación (Lee, 1998(-a-)).

La crisis asiática estalla en Tailandia para julio de 1997 con una abrupta depreciación de su moneda, el bath tailandés (THB). Esta crisis que resultó en pánico financiero y en frecuentes ataques especulativos, rápidamente se contagió al resto de los países asiáticos.

Se asevera que a pesar de que la crisis estalla fuera de Corea, este país tenía las suficientes condiciones como para generar problemas eventualmente (Lee, 1998(-a-)), estas condiciones eran:

  • Exceso de capacidad de producción que lleva a un sobre endeudamiento.
  • Alzas insostenibles de salarios.
  • Planeación corrupta Chaebol-Gobierno
  • Déficit Comercial de USD$30 miles de millones que debilitó las reservas.
  • Creciente endeudamiento con bancos externos.

La crisis en Corea del Sur comenzó en pánico y desemboco en una salida masiva de capitales y en un ataque especulativo contra el Won (KRW). De acuerdo con (Kihwan, 2006), la crisis no era una típica crisis de balanza de pagos, debido al excesivo endeudamiento externo, era una crisis de liquidez. En ésta óptica, una inyección masiva de liquidez junto con una reestructuración de la deuda de corto plazo terminaría con el problema. Para noviembre de 1997, el gobierno de Corea pidió oficialmente la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI). El FMI y otros organismos aportaron un total de USD$ 54 miles de millones.

Sin embargo, de acuerdo con (Koo & Kiser, 2001), la crisis no puede ser concebida como una crisis de liquidez, pues de haber sido así, la recuperación debía de ser inmediata tan pronto la banca recibiera los recursos del FMI y eso no ocurrió, pues la crisis siguió recrudeciéndose posteriormente a la llegada de los fondos.

El FMI recomendó las siguientes reformas estructurales tras la concesión inicial de USD$20 miles de millones (Lee, 1998(-b-)):

  • Incremento de impuestos.
  • Reducción del déficit fiscal.
  • Reestructuración de los Chaebols (Conglomerados industriales).
  • No dar apoyo y cerrar a los bancos insolventes.
  • Abrir el mercado de capitales (Permitir a los extranjeros poseer la mayoría de las acciones).
  • Facilidades a las empresas para despedir trabajadores.
  • Sistemas contables más transparentes.

Las medidas anteriores debían de poner a Corea del Sur en camino a la recuperación sostenida y a evitar que una crisis similar volviera a repetirse. Las reformas estructurales comenzaron con una revisión de carácter contable autorizada por el congreso local en febrero de 1998. Las reformas laboral y bancaria se concretaron en febrero de 1999.

A pesar de que ciertas medidas sí fueron implementadas como se especificaba en los lineamientos del FMI, el gobierno de Corea en principio desobedeció estos mandatos para aplicar políticas contra-cíclicas. De acuerdo a (Bustelo, 2000), las medidas implementadas por Corea fueron las siguientes:

  • Política monetarias y fiscales expansivas: el déficit presupuestario aumento de 1.7% del PIB en 1997 a 4.3% en 1998, la tasa de interés que inicialmente había subido bajo desde 15% a 5%.
  • Dado que tanto China como EUA estaban creciendo y teniendo un tipo de cambio competitivo, las exportaciones crecieron hasta 18.2% en el 2000.

Estas medidas tuvieron un drástico impacto positivo desde de 1999 (ver Figura 1), es a partir de entonces que el PIB comienza a recuperarse rápidamente pasando de USD$ 345 miles de millones en 1999 a USD$445 miles de millones en el 2000.

Figura 1, PIB de Corea del Sur.

Fuente: Trading Economics, Banco Mundial.

En suma, la recuperación de Corea del sur es mas atribuible a las políticas expansivas monetaria y fiscal junto con el tipo de cambio competitivo que a una solución concebida como crisis de liquidéz que es para la cual, fueron sugeridas las políticas y cambios estructurales del FMI. El gobierno de Corea del Sur pudo correctamente diagnosticar que el problema que lejos de ser resuleto como un problema de liquidéz, debía de solucionarse expandiendo la demanda y explotando el tipo de cambio subvaluado, de esa forma, pudieron encausar a su economia de nuevo hacia el crecimiento.

Referencias:

Bustelo, Pablo. “Perspectivas Económicas de Corea del Sur tras la Crisis Asiática”. 29-30 Noviembre del 2000, Primer simposio Internacional sobre Corea, “Corea Frente a los Desafíos del siglo XXI”, Madrid. Disponible en: http://bustelo.homepage.com/papers.html, consultado en marzo 2012.

Kihwan, Kim. “The 1997-98 Korean Financial Crisis: Causes, Policy Response and Lessons”. The High Level Seminar on Crisis Prevention in Emergin Markets, Singapur Julio 10-11, 2006.

Disponible en: http://www.imf.org/external/np/seminars/eng/2006/cpem/pdf/kihwan.pdf, consultado en marzo 2012.

Koo, Jahyeong & Kiser, Sherry. “Recovery from a Financial Crisis: The Case of South Korea”. Economic and Financial Review, The Federal reserve Bank of Dallas, Fourth Quarter 2001.

Lee, Keun (a). “Financial Crisis in Korea and IMF: Analysis and Perspectives”. Noviembre 1998, conferencia impartida en The Merril Lynch Center for the Study of International Financial Services and Markets. Disponible en: http://www.hofstra.edu/pdf/biz_MLC_Lee1.pdf, consultado en marzo 2012.

Lee, Keun (b). “The Korean Crisis and the IMF Bailout”. Conferencia, 1998, impartida en The Merril Lynch Center for the Study of International Financial Services and Markets. Disponible en: http://www.hofstra.edu/pdf/biz_MLC_Lee3.pdf, consultado en marzo 2012.

 

Lecciones para resolver la crisis griega Corea del Sur durante crisis de 1997